Transparencia radical: detalles, defectos y estado real
La confianza nace cuando el comprador percibe honestidad. Documenta minuciosamente cualquier desgaste: roces, microarañazos, bolitas, bordes suavizados o decoloraciones. Explica cuándo y cómo se produjo el uso, y qué has hecho para limpiar o restaurar. Nombrar con claridad el estado, respaldado por fotos cercanas y luz honesta, reduce disputas y devoluciones. La transparencia no devalúa: eleva credibilidad, justifica el precio justo y atrae a compradores que valoran la sinceridad por encima de promesas demasiado perfectas.